9.1.13

Sosiego

Letargo 
de palabras
en la mudanza
de sentimientos,
mutación de la esencia
misma del ser,
odisea de versos
y prosas
en una historia
sin fin. 

Ruth Martínez Meráz ***
 

22.11.12

Cambiar el mundo

....Hace tiempo lo vengo pensando, de una forma u otra, no pensaba equivocarme, sin embargo, soy humana, tan humana, llena de debilidades, en el trato continuo de despertar y ser mejor, sin concebirlo, pero no es parte de mi carnalidad?, la esencia misma de mi naturaleza?, claro! -pienso para mí sin afán de justificarme -, más no por ello, dejo de intentar vencer mis vicios, manías y superficialidades (en algún momento me ganan, bien es cierto, pero quien me conoce sabe que soy una persona que no se adapta ni se conforma con los convencionalismos de esta sociedad a veces tan vana...). Ayer pensaba, pensé en que mis ideas como las de otros, (los "otros" que como yo, que no son afines ni a las reglas sociales, ni a la política que nos rige, ni la falsa libertad que nos pregonan, ni la religiosidad fatua y mal encausada...y otras tantas cosas o situaciones que nos imperan...) si las compartes, podrían ayudar a sembrar la inquietud entre aquellos que como yo, tienen la convicción de ver un cambio en nuestra sociedad, y vemos como espurios deterioran y carcomen nuestros valores y nosotros sólo bla, bla, bla sin acciones. Pero, solía decirme para sí "pero qué puedo hacer?, si voto por un cambio...no pasa nada, porque manipulan las elecciones; si hablo (platicar, conversar, compartir...) sobre temas "serios" - porque así me lo expresan - doy "flojera", por qué me rodeo de gente conformista? bueno, no toda, pero es todo un reto escucharles tantas barbaridades y una lástima que sean pocas las mujeres que realmente se preocupan por un mundo mejor, así que, me volví selectiva, sin aislarme, y me propuse que comenzando por mí (qué descubrimiento dirán....) no cambiaré el mundo pero si mi entorno, mi familia (es algo indiscutible, de siempre procuro aclarar y persuadir a mis seres queridos sobre sus intereses, sus valores, sus prioridades...), es algo divino (no hablo de nada celestial) ver libros en mi hogar, pero no como parte de la biblioteca de la casa de adorno, sino libros usados, hojeados, malgastados, marcados, comentados en pláticas de sobremesa, acciones de gracias antes de los alimentos (porque sin ser fanáticos hay que agradecer a Dios por lo que se tiene), no desistir en velar por los familiares, escuchar te quieros y bendiciones, los planes a corto y largo plazo, contribuir en común para hacerlos realidad, llorar con quien sufre y sonreír sobre todo cuando se tiene todo lo necesario para vivir y con quien compartirlo, no trataré cambiar al mundo, pero si vivo diferente con quienes amo, ellos tendrán una vida diferente en el futuro y serán reflejo de una sociedad diferente, soy humana, insisto, me equivoco, tengo errores, pero aprendí que sufrirlos me han fortalecido porque han formado mi carácter y la conciencia para desear ser mejor, despertando cada día con la misma intención....cambiar mi mundo.
Ruth Martínez Meráz ***

Antes del tiempo


Antes del tiempo
- estabas tú -
sin esperarte...
- quizás no -
palabras improvisadas
- labios sin voz -
oraciones
sin acentos
- atento el corazón -
         Antes del tiempo...
- tú y yo -,
la semilla germina
- amistad, amor -
próximo el invierno
- cuerpos sin calor -
murmullos al oído
- palabras sin razón -
           Antes del tiempo...
te esperaba amOR.

 

Ruth Martínez Meráz ***  



12.11.12

Letargo

Estoy en reposo absoluto
las palabras escapan
no hay auxilio,
figuro y desfiguro
de imágenes,
palabras sin vida
ecos sin sonido.
    Muda se hace la conciencia
de la vista gorda
la inspiración pasa,
aturdimiento del ser
en su desgano.

Huye mi soledad
quietud ausente
murmullos a distancia
que no conciben 
el surgimiento de mis versos.



Ruth Martínez Meráz ***

22.10.12

La necesidad de un escritor...

Necesito alimentar
mi ser,
saciar la sed
en tiempos de sequedad,
engullir tus palabras
que satisfagan mi corazón.
     Necesito sentir 
que aún vivo,
el escalofrío al leer 
tus oraciones,
las frases que me acomodan
los suspiros que trasmites
el dejo de nostalgia
o la inmensidad de tu alegría.
       Necesito saber
que existes,
aún en las página roídas
olor a viejo
que penetran mis sentidos,
elevándome al éxtasis,
hundiéndome en tus sentimientos.
            Necesito escritor
que no pares de forjar historias,
regálame los viajes 
dentro de tu alma,
dame a conocer el mundo
que aún me queda por descubrir.

Ruth Martínez Meráz. ***


18.10.12

Boceto

Trazos 
de esperanza
en un camino
incierto,
rezos al alba
a la luz de las velas,
un alma espera
renacer....
Líneas forman
un destino,
el boceto de mi vida.

Ruth Martínez Meráz ***

Cómplice

(Araucaria)

Semilla perenne
forjadora
de historia a tu amparo,
           cómplice mudo bajo la luna
tras el fuego apasionado
en noches de invierno, 
de un alma partida en dos.
           Imponente te elevas
implícita se halla
la calidez de tus brazos
que me cobijan,
al confort del lecho que me acomoda.
          Símbolo de belleza infinita
veladas que destilan calor
en heladas de diciembre,
al canto de villancicos
recuerdos de amores
extintos en las cenizas...
leños sacian la chimenea.

Ruth Martínez Meráz ***   

2.10.12

Vorágine

Vorágine
de mis pensamientos
golpeteo de palabras
que azotan el corazón,
Verdades a medias
escapan de mis labios,
encrucijada del destino.

Opresión 
de frases que sangran,
hiel escapa por la piel
amarga el alma.

Ilusiones vanas
olvido pronto 
realidad falsa.

Queden a salvo
los años mozos,
guardados por siempre
en algún lugar
del corazón.

Ruth Martínez Meráz ***

17.9.12

Alma perdida

Y se me va el alma
en cada suspiro
por tu ausencia,
en cada respirar
mientras te marchas.
Acuso mi corazón
que fallece
sin tus latidos,
reprimo el pensamiento
de vivencias vanas,
y se me va el alma
por cada beso perdido
lo dulce se convierte en hiel
en la soledad de nuestra alcoba,
donde el insomnio reina
y la estridencia del silencio
me abruma.
Y se me va el alma
cuando tu presencia
se difumina en mi lecho,
y se pierde bajo mis sábanas
el aroma de tu piel,
entonces….el halito de mi vida mengua.

Ruth Martínez Meráz ***

Agua salada

Piérdete
entre mis aguas saladas,
déjate ahogar en el oleaje
de mi pasión que te derrumba.

Irrumpe la humedad de mis peñascos
fúndete a uno en el bravío éxtasis
de este amor que nos hace delirar,
entre caricias someras y
el deseo infinito que nos consume.

Apaga el fuego
bajo la marea,
sacia la sed que reseca tus labios,
pabilo sin consumir
fuente inagotable
reflejo de este amor perenne
que te prodigo.

Ruth Martínez Meráz.***

30.8.12

Tu silencio

"Si tú te extingues en el silencio
yo soy el Silencio del verbo..."
Epígrafe del Poema Palabras
de Ramiro Rodríguez 

Insomnio
          es mi nombre
letargo de horas en la nada,
tiempo estancado
de un finito sin concluir.

Silencios
          en la hondonada,
reloj sin avanzada,
complejo de palabras
amotinadas en el texto.

Desvaríos
           del sueño,
un alba inalcanzable,
veladas en tu ausencia
mis palabras...
         se extinguen en tu silencio.


Ruth Martínez Meráz ***

21.8.12

Reina sin trono


“….Y el agua de la lluvia me escurre por la frente,
por las mejillas, por la boca….”

La Muñeca Reina de Carlos Fuentes


Reina sin trono

épica de un cuento sin fantasías
olores fúnebres
adornado de recuerdos.

Musa de mis pensamientos
conquistadora de un pasado
que rehúsa su olvido,
arraigo del presente que yace
a profundidad.

Ninfa enmudecida
sin reclamos,
me escapa de una realidad
tan efímera como la lluvia
que humedece mis mejillas. 

 
Despierto….ella se ha ido.

Ruth Martínez Meráz. ***

Corsé negro


“…La puerta explota… casi nos encuentra separados
dirige la mirada a ambos su cara de león aterrado”

  Mordí los labios
ahogué el afloro de insolencias
en el estrujo de tu piel
– contra la mía -
bajo las sábanas.

Sobrecogidos bajo el pecado
- enloquecidos de lujuria –
una salvaje presencia
- surgió de la nada –
rugidos exasperados en la alcoba.

Mordí los labios
traté no escupir
         – los desdenes –
se nace perdedor
         - yo siempre gano –
mi corsé negro
se tiñó de púrpura.


Ruth Martínez Meráz.***